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Sexo en la menopausia: la madurez del orgasmo

La menopausia es una etapa natural en la vida de todas las mujeres, que marca el final de la menstruación y la capacidad reproductiva. Aunque pueda parecer un poco intimidante, la menopausia no debe ser motivo de temor, sino más bien motivo de empoderamiento y celebración.
Durante la menopausia, los niveles hormonales de una mujer comienzan a cambiar gradualmente, lo cual puede dar lugar a síntomas como sofocos, cambios de humor y sequedad vaginal. Sin embargo, es importante recordar que la menopausia no es una enfermedad, sino un proceso normal que todas las mujeres atraviesan en algún momento de sus vidas.

Una de las principales razones por las que las mujeres no debemos temer a la menopausia es porque marca el comienzo de una nueva etapa de libertad y autodescubrimiento. Es una época para reinventarse, perseguir nuevas pasiones y explorar el mundo sin las limitaciones de la menstruación o el embarazo.

Además, la menopausia también conlleva beneficios para la salud. Al no tener que lidiar mensualmente con períodos menstruales, las mujeres experimentan una disminución en el riesgo de anemia y pérdida de hierro.

Sexualidad y menopausia

Lo he mencionado arriba, pero quiero ser muy clara con esto: la menopausia no es una enfermedad, es un proceso natural que ocurre en la vida de las mujeres, como la adolescencia. La menopausia es el momento en el cual los ovarios dejan de producir óvulos y disminuye la producción de hormonas femeninas como el estrógeno y la progesterona. Pero también es cierto que esta disminución hormonal puede afectar la vida sexual de las mujeres de diferentes maneras.

Y, por supuesto, la menopausia no significa el fin de una vida sexual satisfactoria. A pesar de los cambios hormonales, existen múltiples opciones para mantener la salud y el bienestar sexual durante esta etapa.

Es importante destacar que los efectos que la menopausia puede tener varían de unas mujeres a otras y dependen de diversos factores como la salud general, la actividad física, la calidad de las relaciones sexuales anteriores y los niveles hormonales individuales.

Sexo en la menopausia

Sequedad vaginal

Una de las principales consecuencias de la menopausia es la sequedad vaginal, debido a la disminución de estrógenos. Esto puede ocasionar dolor o malestar durante las relaciones sexuales, y en algunos casos, episodios de sangrado. En estos casos, es importante que pidas una consulta con tu ginecólogo de confianza, si quieres una consulta conmigo y no vives en Madrid, puedo pasarte consulta online aquí. La solución a este problema suele ser la recomendación del uso de lubricantes, hidratantes, cremas hormonales e incluso tratamientos no hormanales.

Pérdida de elasticidad vaginal

Si no practicas sexo con frecuencia puede que haya una pérdida de elasticidad en la pared vaginal, lo que a su vez puede dificultar las relaciones sexuales y causar incomodidad.

Disminución del deseo sexual

La falta de relaciones sexuales puede llevar a una disminución del deseo sexual en algunas mujeres debido a cambios hormonales o factores emocionales. Algunas mujeres pueden experimentar una disminución en la libido debido a los cambios hormonales y/o a las posibles alteraciones emocionales asociadas con la menopausia, como la depresión o la ansiedad. Es importante recordar que cada mujer es diferente y no todas experimentan este cambio en la libido.

Disminución del deseo sexual

El uso de antibióticos es necesario para tratar ciertas infecciones, pero puede tener efectos secundarios no deseados en la microbiota vaginal. Los antibióticos no solo eliminan las bacterias causantes de enfermedades, sino que también pueden destruir los lactobacilos protectores. Esta eliminación puede resultar en un desequilibrio bacteriano, permitiendo que las bacterias dañinas se multipliquen y alteren el pH vaginal, facilitando el desarrollo de la vaginosis bacteriana.

Disminución del flujo sanguíneo vaginal

El flujo sanguíneo en la zona vaginal puede disminuir si no hay actividad sexual regular, lo que puede afectar negativamente la salud vaginal en general. Algunas mujeres pueden experimentar disminución de la sensibilidad en los genitales, dificultades para alcanzar el orgasmo o cambios en la intensidad del mismo.

Cambios en nuestro cuerpo cambian nuestra confianza

Esto no les ocurre a todas las mujeres y no todas experimentan estos cambios por lo que muchas pueden continuar disfrutando del sexo plenamente.

Quiero recordar y hacer hincapié en que la menopausia no significa necesariamente el fin de la vida sexual. Muchas mujeres encuentran nuevas formas de disfrutar de su sexualidad durante esta etapa de sus vidas. La comunicación abierta con la pareja, la exploración de nuevas prácticas y la búsqueda de ayuda profesional si se sienten preocupadas o experimentan problemas pueden ser útiles para mantener una vida sexual satisfactoria durante esta etapa.

¿Qué pasa con el clítoris en la menopausia?

Durante la menopausia, el clítoris puede experimentar cambios debido a una disminución en los niveles de estrógeno. Estos cambios pueden incluir una disminución en el flujo sanguíneo hacia el clítoris, lo que puede resultar en una reducción de la sensibilidad y lubricación vaginal. Esto puede hacer que el clítoris sea menos sensible al tacto, lo que puede afectar la respuesta sexual y el orgasmo.

Sin embargo, cada mujer es diferente y algunas pueden no experimentar cambios significativos en el clítoris o en la actividad sexual durante la menopausia. Es importante recordar que existen diferentes opciones de tratamiento disponibles, como la terapia hormonal y los lubricantes vaginales, que pueden ayudar a aliviar los síntomas relacionados con la menopausia y mantener una vida sexual saludable. Si tienes inquietudes o dudas, es recomendable consultar a un médico o ginecólogo.

En resumen, la menopausia no debe ser temida, sino abrazada con entusiasmo y optimismo. Es el comienzo de una nueva etapa en la vida de una mujer, llena de oportunidades y una mayor libertad personal. Aprovecha esta etapa para cuidarte, explorarte y disfrutar de todo lo que la vida tiene para ofrecerte.

Los trastornos sexuales en las mujeres pueden ocurrir a cualquier edad, pero pueden volverse más prevalentes en mujeres con menopausia debido a cambios hormonales y factores asociados a la edad. Las formas más comunes de disfunción sexual en mujeres incluyen el trastorno del interés/arousal sexual femenino, el trastorno orgásmico femenino y el trastorno del dolor/genito-pélvico por penetración.

Deseo sexual hipoactivo

Una vez confirmado el diagnóstico, es crucial comenzar el tratamiento de la vaginosis bacteriana tanto para mujeres con síntomas como para aquellas que no tienen síntomas visibles. El objetivo principal del tratamiento es eliminar las bacterias responsables de la infección y restaurar el equilibrio natural de la flora vaginal.

La investigación muestra que el porcentaje de mujeres con bajo deseo sexual aumenta a medida que envejecen, con casi el 50 por ciento de las mujeres en sus últimos 60 y 70 años informando bajo deseo. Otras dificultades sexuales comunes en mujeres mayores incluyen dificultades de lubricación y anorgasmia.

Factores psicológicos, como problemas de imagen corporal y estereotipos negativos sobre la sexualidad en las mujeres mayores, pueden contribuir a la pérdida de libido en las mujeres mayores. Es importante tener en cuenta que la ausencia de actividad sexual no necesariamente indica una disfunción sexual, especialmente en personas viudas.

El trastorno orgásmico femenino se caracteriza por orgasmos retrasados, infrecuentes o ausentes, o una reducción en la intensidad de las sensaciones orgásmicas. A menudo coexiste con bajo deseo y está influenciado por factores similares. La evaluación y el tratamiento están disponibles para este trastorno por separado.

El trastorno del dolor/genito-pélvico por penetración, anteriormente conocido como dispareunia y vaginismo, implica dificultades con la penetración vaginal o dolor significativo durante el coito. Este trastorno puede estar asociado con atrofia y reducción de la lubricación del tejido vulvovaginal durante la excitación. También puede ser causado por condiciones médicas que afectan la región genital u órganos pélvicos. Ejemplos incluyen cicatrices o atrofia debido a cirugías ginecológicas o radioterapia.

En general, los trastornos sexuales pueden afectar significativamente el bienestar sexual y la calidad de vida de las mujeres mayores. Hay opciones de evaluación y tratamiento disponibles para abordar estas preocupaciones y mejorar la función sexual.

Ya no me excito igual: ¿ha desaparecido el deseo sexual?

Ya he comentado como la falta de libido afecta en la vida de las mujeres, pero no es más que otro de los síntomas que se experimentan cuando se llega a esta etapa de la vida. Es cierto que aun así el deseo en la menopausia todavía es tratado por muchas mujeres como un tema tabú e incluso se considera “algo normal, que ya pasará”.

De hecho, puede ser que como mujer nunca te haya faltado el deseo sexual. Sin embargo, de repente, incluso en la perimenopausia, aparece. No es raro y es más frecuente de lo que parece pues ocurre a más del 60% de las mujeres.

Y cuando esto pasa, el primer sentimiento que aparece es la culpa, ¿seré yo? ¿estaré haciendo algo mal y por eso no le pongo a mi pareja? La respuesta es no, no es tu problema. La falta de deseo no es algo que se pueda controlar, ni tampoco existe una pastilla (como la viagra en los hombres) que aumente de repente los niveles. Además, aunque sea la mujer la afectada se trata de un problema de pareja y como tal, es como tiene que abordarse. Ambos deben comprometerse e intentar buscar la mejor solución. En mi consulta mando ejercicios de caricias, de contacto físico para poco a poco ir recuperando esa pasión por el propio cuerpo y por el del otro.

Otro problema que hay es la mitificación de las relaciones sexuales, si relativizamos, por ejemplo, que siempre hay que realizar la penetración para llegar al orgasmo cuando esto no ocurra durante varias ocasiones, puedes pensar que es un problema disfuncional. Por eso, debes tener el control de tu sexualidad y entender que no tiene que depender de que alguien te de placer.

Como mujer y ginecóloga, trato de fomentar el auto deseo y la auto erotización, intento que las mujeres que acuden a mí aprendan a sentirse, a tocarse, a quererse, para disfrutar siempre primero de sí mismas. De hecho, aunque no exista una pastilla milagrosa ni una varita mágica, a veces se receta un antidepresivo llamado bupropion que tiene como efecto secundario el aumento del deseo sexual y que en terapia se utiliza de complemento. Porque sí, el sexo en la menopausia es totalmente lícito. Y para que cada mujer disfrute de su vida sexual, realizo un tratamiento específico y personalizado para cada paciente.

¿Cómo tratar a la pareja en su menopausia?

Si eres un hombre y has llegado hasta aquí porque quieres saber cómo debes tratar a tu mujer durante la menopausia, quiero decirte que es importante tener en cuenta que ella está pasando por una etapa en la que está experimentando cambios físicos y emocionales. Aquí hay algunos consejos sobre cómo tratar a la pareja durante la menopausia:

1

Comunicación abierta y honesta

Hablar abiertamente sobre lo que ambos estáis experimentando puede ayudar a comprender mejor los cambios y necesidades de cada uno. Escucha activamente a tu pareja y expresa tus sentimientos de manera clara y respetuosa.

2

Paciencia y comprensión

Los cambios hormonales pueden afectar el estado de ánimo y el deseo sexual de tu mujer. Mantén la calma y sé comprensivo con sus necesidades emocionales y físicas. Recuerda que estos cambios no son personales y que están relacionados con la menopausia.

3

Ofrece apoyo emocional

La menopausia puede ser una etapa emocionalmente desafiante. Asegúrate de ofrecer apoyo emocional a tu pareja, brindando palabras de aliento, comprensión y escucha activa.

4

Estimulación sexual

Es posible que la menopausia cause cambios en la libido o en la comodidad durante el sexo. Hablad abiertamente sobre vuestros deseos y necesidades sexuales, y buscad nuevas formas de intimidad que os brinden placer a ambos.

5

Educarse juntos

Aprender sobre los síntomas y cambios asociados a la menopausia puede ayudar a ambos a entender mejor lo que está sucediendo. Además, es importante recordar que la sexualidad no debe centrarse únicamente en el coitocentrismo. El sexo es una experiencia amplia, que va más allá del coito, y existen muchas maneras de disfrutar de la intimidad y el placer sin centrarse exclusivamente en ello. Está genial que estés leyendo este artículo y que se lo muestres a ella. Si queréis tener una consulta conmigo para que estudie vuestro caso en particular y brinde posibles tratamientos, aquí tenéis mis datos.

Recuerda que cada pareja es única y lo que funciona para una puede no funcionar para otra. Es importante adaptarse y encontrar el equilibrio adecuado durante esta etapa de la vida. Confía en mí para volver a amar el deseo.

clínica ginecológica Madrid

Conóceme

Soy la doctora Bárbara Fernández del Bas, ginecóloga especialista en sexología, ginecología integrativa, funcional y medicina antienvejecimiento. Gracias a mi formación, la aproximación a mis pacientes siempre es de forma global. Soy consciente de que somos más que mamas, útero y ovarios. Somos un todo. Por eso, siempre busco los últimos avances científicos para ponerlos a disposición de toda mujer que los necesite